Rue20 Español/Rabat
La Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) presentó una moción, respaldada unánimemente, durante el III Encuentro de la Fundación Derechos Humanos sin Fronteras (DHSF) celebrado en Quito del 16 al 18 de julio.
La «Declaración de Quito», resultado de estas jornadas, denuncia un grave deterioro de la situación de los derechos humanos y una crisis alimentaria en los campamentos de Tinduf (Argelia), según informa un comunicado al que tiene acceso Rue20 Español.
Según la ASADEDH, en el último año se ha observado un aumento preocupante de las violaciones de derechos humanos en los campamentos. Se reportan una docena de asesinatos de retenidos a manos del ejército argelino, así como la proliferación de carteles de la droga y contrabando, a menudo liderados por figuras del Polisario. Los enfrentamientos entre estos grupos por el control del territorio generan un clima de pánico entre los secuestrados.
La declaración también denuncia la retención o secuestro de cientos de jóvenes, en su mayoría mujeres. Se destaca el caso de Safía, actualmente escondida en Argel tras escapar de sus captores y buscada por el Polisario. Además, se constata el reclutamiento de jóvenes de los campamentos por grupos terroristas activos en la región del Sahel.
Otro punto crítico es la crisis alimentaria provocada por el desvío y venta de la ayuda humanitaria en países limítrofes, por dirigentes del Polisario en connivencia con altos cargos militares argelinos.
La Declaración de Quito urge a la realización de un censo oficial de la retenidos en los campamentos, bloqueado por el Polisario y Argelia; y a que la ayuda humanitaria sea entregada y supervisada por agencias internacionales, garantizando que llegue a los verdaderos beneficiarios.
Dos ataques con misiles contra objetivos civiles en la ciudad marroquí de Esmara en el último año, considerados actos terroristas por observadores internacionales, añaden otra capa de gravedad a la situación.
La «Declaración de Quito» señala al Polisario como un factor de inestabilidad en la región, argumentando que sus reveses diplomáticos se traducen en acciones represivas en los campamentos con la aquiescencia de Argelia.
Entre los firmantes de la declaración se encuentran Edgar Sarango, Presidente de la Confederación de Trabajadores de Ecuador (CTE); Juan Carlos Moragas Duque, Presidente de la Fundación Derechos Humanos sin Fronteras (DHSF); Rodrigo Pizarro, abogado especializado en derechos humanos; Sonia Valdez, Doctora en derecho; Guillermo Godoy, presidente de la cámara nacional de la pequeña y mediana empresa del Ecuador; Flavio Granizo, presidente de la asociación de ingenieros de minas del Ecuador; Rosa Helena Diaz, directora del departamento de DDHH de la Confederación de Trabajadores del Perú y directora de programas en el ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú; Gricel Nancul, defensora de DDHH y líder de pueblos indígenas, Chile; Younes Khaya, director de Transición en El Aaiun; Carmen Olise Cerdan, Presidenta de la asociación de mujeres empresarias del Ecuador; y Fiador Nicolay Mena, Presidente del colegio de ingenieros del Ecuador (CIGAE).
La declaración concluye con un llamamiento a la comunidad internacional, organizaciones y sociedad civil para condenar estas prácticas orquestadas por el Polisario con el respaldo de Argel.
