Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Zaragoza y Aragón han expresado su descontento por su exclusión de la primera reunión interministerial para la organización del Mundial de Fútbol 2030.
El encuentro, que contó con la presencia de representantes de quince ministerios, los presidentes de la RFEF y de los Comités Olímpico y Paralímpico Españoles, incluye a Andalucía y Cataluña, pero deja fuera al resto de las comunidades candidatas a ser sede.
Víctor Serrano, consejero municipal de Urbanismo e interlocutor para la candidatura de Zaragoza, lamentó la ausencia de Aragón en la reunión y criticó la negativa de la ministra Pilar Alegría a reunirse con la alcaldesa Natalia Chueca en dos ocasiones.
Serrano enfatizó la importancia de la participación de los ayuntamientos en las próximas reuniones para definir las inversiones necesarias y las mejoras en infraestructuras y comunicaciones.
«Es insoportable seguir en la senda de la desigualdad y la confrontación», declaró Serrano, cuestionando el criterio del Ministerio de Educación y Deportes para la selección de las comunidades participantes.
«¿Con qué criterio se invita a dos comunidades autónomas, se excluye al resto, se excluye a la Federación Española de Fútbol y se excluye a todas las sedes que hasta ahora somos las únicas que hemos trabajado de manera activa junto con la Federación Española de Fútbol?», preguntó el consejero.
El Consejo Superior de Deportes (CSD) justificó la presencia exclusiva de Andalucía y Cataluña argumentando que son las comunidades autónomas con mayor población.
Aseguraron, sin embargo, que el resto de las comunidades autónomas podrán participar en grupos de trabajo para la organización del evento. El presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, garantizó la inclusión de todas las comunidades en el proceso.
La exclusión de Aragón y otras comunidades autónomas genera interrogantes sobre la transparencia y la equidad en el proceso de planificación del Mundial 2030. La polémica se suma a la controversia sobre la financiación singular de Cataluña, que también ha generado rechazo en Aragón.
