Rue20 Español/Rabat
Argelia ha enviado emisarios a Sudáfrica en un intento por evaluar el impacto del reciente apoyo del expresidente Jacob Zuma a la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, según informan medios coincidentes.
El respaldo de Zuma a la marroquinidad del Sáhara ha generado inquietud en Argelia, que teme más erosión de su tesis separatista. La misión diplomática argelina, enviada el miércoles 15 de julio, busca reunirse con representantes del Congreso Nacional Africano (CNA), el partido gobernante liderado por el presidente Cyril Ramaphosa, para analizar las implicaciones de la declaración de Zuma, según las mismas fuentes.
La preocupación argelina se ve agravada por la delicada situación política interna de Sudáfrica. Las tensiones dentro de la coalición gubernamental, especialmente entre el CNA y la Alianza Democrática (AD), han aumentado la incertidumbre sobre la futura política exterior del país respecto al Sáhara marroquí.
La reciente destitución del ministro de Comercio, miembro de la AD, por parte del presidente Ramaphosa ha exacerbado las fricciones entre ambos partidos, abriendo la posibilidad de una crisis política y eventuales elecciones anticipadas.
La influencia de Jacob Zuma, no solo como expresidente sino también como figura prominente dentro de la comunidad zulú, el grupo étnico mayoritario en Sudáfrica, añade un elemento de complejidad a la situación para Argel. Su apoyo a la soberanía marroquí podría influir en la opinión pública y generar presión sobre el gobierno de Ramaphosa.
Para Argelia, la pérdida del apoyo sudafricano representaría un duro golpe a la narrativa separatista del Polisario. Desde el regreso de Marruecos a la Unión Africana en 2017, Argelia ha visto cómo algunos de sus aliados africanos, como Zambia y Ghana, han moderado su postura respecto al conflicto artificial.
El expediente del Sáhara marroquí ha sido un punto recurrente en las relaciones diplomáticas entre Argelia y Sudáfrica.
