Rue20 Español/Valencia
Tras los recientes ataques racistas contra personas migrantes en Torre Pacheco (Murcia), la comunidad marroquí de la Comunitat Valenciana vive momentos de «miedo, preocupación y vulnerabilidad», según Boutaina El Hadri, vicepresidenta de Casa Marruecos y del Consejo Valenciano de Migración.
El Hadri describe la situación como «uno de los momentos más delicados y dolorosos» que recuerdan, y afirma que si bien la existencia de racismo e islamofobia era conocida, la violencia directa de estos ataques ha superado cualquier expectativa.
En respuesta a estos eventos, 72 entidades sociales y organizaciones que trabajan con personas migrantes han firmado un manifiesto exigiendo una investigación «inmediata y sin impunidad».
El manifiesto urge a la Fiscalía a actuar de oficio y demanda formación específica para las fuerzas de seguridad. Las organizaciones firmantes critican tanto la incitación a la violencia por parte de la extrema derecha como la instrumentalización de las personas migrantes bajo el concepto de «migrantes útiles». «Unos nos criminalizan, otros nos instrumentalizan, y ese relato tiene consecuencias en la calle», denuncia El Hadri.
La Coordinadora Valenciana de ONGDs se suma a la condena, recordando que las personas migrantes, racializadas y refugiadas son parte integral del tejido social valenciano. Su presidente, Enrique Asensi, rechaza cualquier forma de odio y discriminación.
Sin embargo, la comunidad marroquí valenciana no se siente protegida. El Hadri lamenta la sensación de exclusión y la falta de protección, señalando un aumento preocupante de la violencia y los discursos de odio en la región. Recuerda el asesinato de un joven marroquí en Elche, planteando la posibilidad de un crimen de odio, y las pintadas islamófobas en la mezquita de Sagunt la semana pasada, tras las cuales Casa Marruecos recibió una avalancha de insultos y amenazas. El Hadri destaca el clima de impunidad y el miedo a denunciar que silencia a muchas víctimas.
El manifiesto, encabezado por Casa Marruecos y CesÁfrica, exige el esclarecimiento de la agresión en Torre Pacheco y la identificación de los responsables, tanto materiales como intelectuales.
Solicitan la intervención de la Fiscalía, protección para las familias amenazadas (incluyendo medidas de seguridad, realojo, asesoría jurídica y apoyo psicológico), y formación específica para las fuerzas de seguridad en la prevención y actuación ante delitos de odio. El Hadri enfatiza la necesidad de abordar esta problemática como un asunto que afecta a toda la sociedad, recordando que una parte significativa de la comunidad marroquí son ciudadanos españoles.
