Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Tras la inesperada retirada de Málaga como sede del Mundial 2030, Valencia y Vigo emergen como las principales candidatas a ocupar la plaza vacante en la organización conjunta de Marruecos, España y Portugal.
Málaga anunció su renuncia el sábado, según confirmó el alcalde Francisco de la Torre, citando la reducción del aforo del estadio provisional durante las obras de La Rosaleda a 12.500 espectadores, la mitad de lo previsto inicialmente, y el elevado coste económico de 270 millones de euros.
«Entre el Mundial y el club, renunciamos al Mundial. Estamos con el club y con la afición», declaró De la Torre.
Esta decisión abre la puerta a dos ciudades que previamente no figuraban entre las sedes seleccionadas: Valencia y Vigo.
La reactivación del proyecto del Nou Mestalla, tras el préstamo de Goldman Sachs, posiciona a Valencia como una fuerte contendiente. La finalización de las obras está prevista para 2027, y el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, ha expresado públicamente su apoyo a la candidatura valenciana.
Vigo, por su parte, mantiene su interés en albergar partidos del Mundial en el estadio de Balaídos. El alcalde, Abel Caballero, ha sido un firme defensor de la candidatura viguesa, que inicialmente fue descartada en favor de San Sebastián.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aspira a que ambas ciudades se incorporen al proyecto. Sin embargo, la FIFA se muestra reticente a ampliar el número de sedes a doce.
Las diez sedes confirmadas hasta el momento son: Anoeta (San Sebastián), Camp Nou (Barcelona), Gran Canaria, La Cartuja (Sevilla), Metropolitano (Madrid), Nueva Romareda (Zaragoza), RCDE Stadium (Barcelona), Riazor (A Coruña), San Mamés (Bilbao) y Santiago Bernabéu (Madrid). La decisión final sobre la sustitución de Málaga se espera en los próximos meses.
