Rue20 Español/Casablanca
La región de Casablanca-Settat refuerza su lucha contra la escasez hídrica con un ambicioso programa de desalinización. Con una inversión de 400 millones de dírhams, financiada conjuntamente por el Estado y la región, se proyecta la instalación de cerca de 30 plantas desalinizadoras compactas, de las cuales 17 ya se encuentran operativas.
Estas plantas, basadas en la tecnología de ósmosis inversa, transforman el agua de mar en agua potable de alta calidad, contribuyendo a paliar los efectos de la disminución de las precipitaciones y el creciente estrés hídrico que afecta a la región.
El programa de desalinización se integra en una estrategia más amplia para asegurar el abastecimiento de agua potable a largo plazo. Se complementa con otros proyectos estructurales de gran envergadura, como la autopista del agua que conecta las cuencas del Sebou y del Bouregreg, la planta desalinizadora de Jorf Lasfar y la futura gran planta desalinizadora de Casablanca. Esta última, una vez en funcionamiento, se prevé que cubra el 80% de las necesidades hídricas de la región.
Abdellatif Maâzouz, presidente del consejo de la región de Casablanca-Settat, destacó la importancia de este programa y subrayó la necesidad de un seguimiento continuo y una gestión responsable del agua por parte de la ciudadanía.
En un llamamiento a la población, instó a evitar el despilfarro y a tomar conciencia de la importancia de este recurso vital. La apuesta por la desalinización se consolida así como un pilar fundamental para garantizar la seguridad hídrica de Casablanca-Settat en el futuro.
