Rue20 Español/Rabat
La sombra del terrorismo yihadista se cierne sobre Italia, según advierte un análisis publicado en nicolaporro.it que recoge un inquietante informe de los servicios de inteligencia españoles (CNI).
El documento, revelado por el diario La Vanguardia, desvela la creciente presencia de miembros del Frente Polisario en puestos de mando dentro de organizaciones terroristas que operan en el Sahel, una amenaza que, según el periodista Costantino Pistilli, trasciende las fronteras españolas y alcanza directamente a Italia.
El informe del CNI pone al descubierto la infiltración de elementos radicalizados del Polisario, procedentes de los campamentos de Tinduf en Argelia, en grupos como Al Qaeda en el Magreb Islámico (JNIM) y el Estado Islámico en el Sahel (ISWAP).
La preocupación se agudiza por el hecho de que algunos de estos individuos, con un profundo conocimiento de la cultura europea adquirido a través de programas de intercambio como el español “Vacaciones en Paz”, ahora ocupan posiciones de liderazgo dentro de estas organizaciones, incrementando el riesgo de atentados en suelo europeo.
Pistilli subraya la vulnerabilidad de programas humanitarios como “Vacaciones en Paz”, su homólogo italiano “Embajadores de la Paz”, que, según el CNI, han sido instrumentalizados para el adoctrinamiento ideológico. Jóvenes que participaron en estos programas, ahora adultos, se han convertido en eficaces portavoces del yihadismo, aprovechando su dominio de idiomas europeos, su familiaridad con las sociedades occidentales y su mayor facilidad de movimiento.
La alerta se centra en la capacidad de estos individuos para integrarse en la población europea a través de las rutas migratorias, especialmente las que conducen a las Islas Canarias e Italia.
Estos flujos migratorios, a menudo con controles deficientes, representan una puerta de entrada para perfiles de alto riesgo, exigiendo una mayor vigilancia por parte de las autoridades italianas.
Ante esta amenaza latente, Pistilli insta a los servicios de inteligencia italianos a reforzar la vigilancia y el control de los canales humanitarios y migratorios para prevenir la infiltración terrorista.
El periodista también aboga por una mayor cooperación con Marruecos, considerado un aliado clave en la lucha antiterrorista en el Sahel, dada su experiencia y presencia estratégica en la región.
El análisis concluye que el Polisario ha dejado de ser un mero actor en el conflicto artificial del Sáhara marroquí para convertirse en un elemento activo en un entramado de desestabilización que combina intereses yihadistas, crimen organizado transnacional y rivalidades geopolíticas. Esta transformación lo sitúa en el epicentro del terrorismo global, con implicaciones directas para la seguridad de Italia y Europa.
