Rue20 Español/Tetuán
Entrevistado por El Abbas Tahri Joutey Hassani
La evolución de las relaciones hispano-marroquíes, marcadas por un renovado diálogo y la promesa de una colaboración aún más estrecha, se examina a través de la perspectiva de Iliass Ben Abdennour*, poeta, profesor de español y profundo conocedor de la cultura hispánica.
En una entrevista exclusiva con Rue20 Español, Ben Abdennour analiza el presente y el futuro de estos lazos, desde su experiencia académica, que incluye una tesis doctoral sobre la influencia mediterránea en el norte de Marruecos, hasta su expresión artística a través de la poesía y la narrativa en español. Ben Abdennour encarna un puente cultural entre ambas orillas.
El intelectual marroquí desgrana temas cruciales como la organización conjunta del Mundial 2030, destacando su potencial para fortalecer la diplomacia cultural y la cooperación. También aborda el impacto del apoyo español al Plan de Autonomía marroquí para el Sáhara y su significado para la estabilidad regional. Ben Abdennour, quien se crió en un ambiente familiar conectado con la realidad española, subraya la importancia de la educación y la cultura como herramientas para tender puentes entre ambos países, trascendiendo los tópicos y profundizando en la riqueza y complejidad de la cultura española. A través de su propia obra literaria, Ben Abdennour explora la identidad marroquí y su intrincada relación con España. Convencido del poder de la literatura como instrumento para el entendimiento mutuo, el escritor nos invita a descubrir las voces literarias marroquíes que escriben en español, celebrando el talento y promoviendo un diálogo intercultural enriquecedor.
—Como poeta e intelectual marroquí con una profunda formación en la cultura hispánica, ¿cómo percibe la evolución de las relaciones hispano-marroquíes en los últimos años?
En la actualidad estamos pasando por un momento marcado por el diálogo y el entendimiento, en comparación con las fricciones de hace unos años.
Los medios de comunicación en vez de acercar posturas las alejan, porque gran parte de la información difundida está condicionada por ideologías sujetas a intereses políticos y personales. No debemos dejarnos llevar por lo que se publica en las redes sociales y en algunos medios, nuestra vecindad está por encima de cualquier torpeza virtual. Lo único que nos separa es una calle de agua cuyos delfines bailan al ritmo de Camarón de la Isla y de Abdessadeq Cheqara.
—La organización conjunta del Mundial 2030, por parte de Marruecos, España y Portugal, genera un gran interés. ¿Cree que este evento deportivo puede ser un catalizador para fortalecer aún más los lazos entre España y Marruecos, y cómo podría impactar en la diplomacia cultural entre ambos países?
La organización conjunta del Mundial 2030 será todo un hito. Será una oportunidad histórica para mostrar al mundo nuestra sintonía y compenetración. La geografía nos exige conocernos más y trabajar codo a codo para consolidar nuestras relaciones. Hay que decirlo alto y claro y sin ningún tipo de complejos: NOS NECESITAMOS.
El Mundial será una oportunidad para intercambiar ideas, información, creatividad y talento.
—Su tesis doctoral se centra en «El Norte de Marruecos y su relación con las civilizaciones del Mediterráneo». ¿Qué papel juega España en esta relación histórica y cómo se refleja en la identidad cultural del norte de Marruecos?
La presencia del español en el Norte es importante y el entorno familiar es clave en este sentido. En mi caso, me crié en un entorno donde mi padre estaba al tanto de la realidad española a través de las diferentes ediciones de los informativos del día que emitía Televisión Española.
La televisión siempre jugará un papel importante para que los tetuaníes sigan interesados en profundizar en la esencia y singularidad de la cultura española.
El apoyo internacional, y en particular el español, al Plan de Autonomía marroquí para el Sáhara ha sido un punto de inflexión en este expediente. ¿Cómo interpreta este postura de respaldo renovado y qué implicaciones cree que tendrá para la estabilidad y el desarrollo de la región del Magreb?
La ratificación del apoyo por parte del Gobierno español al plan de autonomía marroquí para el Sáhara vino en el mejor momento de las relaciones entre Marruecos y España. La decisión del Gobierno español marcará un antes y un después en cuanto a la política exterior española respecto al Sáhara marroquí.
Afortunadamente somos un país estable que ha sabido sacarle jugo a la tradición y a la modernidad. El peso de los doce siglos de historia junto a la envidiable posición geográfica del país nos permiten comer con ciertos países en la misma mesa, porque como nación no tenemos nada que envidiar al resto del mundo. El talento de la gente es el alma de nuestro país.
—Desde su experiencia como profesor de español, ¿cómo ve el interés por la lengua y la cultura española en Marruecos? ¿Qué papel pueden jugar la educación y la cultura en la construcción de puentes entre ambos países?
Siempre digo que el español es algo más que los toros, el flamenco, la paella y el fútbol. Debemos enseñar a pensar y a interpretar el mundo más allá de las cuatro o cinco tópicos que han predominado en la enseñanza del español durante muchos años. Adaptarnos a las exigencias de la época y salvar a este bello idioma que es patrimonio de todos debería ser una obligación.
Debo destacar en este sentido el papel que está desempeñando la Academia Regional de Educación y Formación Tánger-Tetuán-Alhucemas, gracias a la labor que está llevando a cabo su inspector de español, un señor de los pies a la cabeza, que no busca protagonismo y que decidió adoptar el silencio activo para reactivar el español en la zona norte.
—A través de su poesía y relatos cortos en español, ¿qué mensaje busca transmitir sobre la identidad marroquí y su relación con España? ¿Considera la literatura como una herramienta eficaz para la diplomacia cultural y el entendimiento mutuo?
Escribir es un acto terapéutico. Nosotros lo hacemos en una lengua que no es la nuestra, pero la consideramos como un patrimonio lingüístico y cultural propio. Desde nuestras trincheras intentamos interpretar el mundo y desempolvar los espacios más profundos y ocultos del alma. En mi caso, escribo en español porque la considero como una manera de explorar y alcanzar la felicidad.
A través de la escritura podemos construir puentes de diálogo y entendimiento. La literatura, como cualquier otra manifestación artística, sirve para humanizar un mundo cada vez menos humano.
Como hispanistas debemos tener la humildad de leer lo que se escribe en español en nuestro país, porque si se trata de un talento oculto, lo tenemos que hacer visible, ayudar, proteger y, sobre todo, celebrar. El odio, el rencor y la envidia causan ceguera y limitan la capacidad crítica del individuo. Debemos trabajar unidos dejando a un lado las diferencias y el lucimiento personal.
*Iliass Ben Abdennour, filólogo hispánico por la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán, es profesor de español y máster en Cultura Hispánica y Comunicación. Con un DELE C2 y formación en periodismo y TICs aplicadas a la enseñanza del español, prepara su tesis doctoral sobre la relación del Norte de Marruecos con las civilizaciones mediterráneas. Cultiva la escritura creativa con poesía y relatos en español.
