Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La trayectoria de Maroan Sannadi en el último año desafía cualquier lógica futbolística. En poco más de 365 días, el delantero marroquí ha pasado de competir en la Segunda RFEF a vestir la camiseta de la selección absoluta de Marruecos, culminando un ascenso meteórico que pocos podrían haber predicho.
El 5 de mayo de 2024, Sannadi disputaba su último partido con el Alavés B en Segunda Federación, habiendo anotado 10 goles en la temporada.
Su futuro era incierto, pero una cesión al Barakaldo en Primera RFEF le brindó la oportunidad de brillar. Su notable rendimiento durante la primera mitad de la temporada captó la atención del Athletic Club, que el 1 de febrero de 2025 decidió pagar los 4 millones de euros de su cláusula de rescisión al Alavés.
La adaptación de Sannadi al Athletic fue inmediata. Debutó con el equipo rojiblanco frente al Girona apenas siete días después de su fichaje y una semana más tarde ya se había ganado un puesto en el once titular de Ernesto Valverde.
El 23 de febrero, marcó su primer gol con el Athletic en una contundente victoria por 7-1 contra el Valladolid en San Mamés. Su debut en la Europa League llegó el 6 de marzo ante la Roma, consolidando su presencia en el equipo.
La culminación de este increíble año llegó con la convocatoria para la selección absoluta de Marruecos en abril, un hito que corona una historia de perseverancia y talento.
De Lezama, donde anotó su último gol con el Barakaldo, a la élite del fútbol internacional, Sannadi ha recorrido un camino excepcional en un tiempo récord. 387 días separan su último partido en Segunda RFEF de su llamada a la selección, un año que, sin duda, quedará grabado para siempre en la memoria del joven delantero.
