Rue20 Español/ Fez
En el marco de la serie de crisis entre Argelia y Francia, el gobierno argelino anunció este lunes que tomará medidas recíprocas en respuesta a la decisión de las autoridades francesas de imponer visados de entrada a ciudadanos argelinos con pasaporte diplomático.
«Argel responderá con una aplicación estricta del principio de reciprocidad en la medida en que la parte francesa no respete sus obligaciones y compromisos», señaló un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia.
Tras hacerse pública la nueva medida adoptada por el Elíseo, Argel expresó su asombro ante la evolución reciente de los anuncios realizados por las autoridades francesas en relación con la cuestión de los visados.
«La comunicación francesa sobre este asunto parece inscribirse ahora en una práctica curiosa y dudosa, consistente en organizar filtraciones burdas a medios de comunicación cuidadosamente seleccionados por los servicios del Ministerio del Interior francés y de la Dirección General de la Policía Nacional», criticó la diplomacia argelina.
«Es a través de este canal inusual que se anuncian ahora las decisiones francesas, en total desprecio de las prácticas diplomáticas establecidas y en flagrante violación del Acuerdo argelino-francés de 2013, que establece la exención de visado para los titulares de pasaportes diplomáticos y de servicio», denunció el comunicado.
El país vecino afirmó que «hasta la fecha, y en clara violación de lo estipulado» en dicho acuerdo, no ha recibido ninguna notificación oficial por parte de Francia a través de «la única vía válida en las relaciones entre Estados, es decir, la vía diplomática».
Además, agregó que el encargado de negocios de la Embajada de Francia en Argel «ha declarado reiteradamente no haber recibido instrucciones del Ministerio de Exteriores francés». «Hasta la fecha, no ha podido responder a las solicitudes formales de explicaciones sobre este asunto», añadió.
Al final, el gobierno argelino subrayó que «es la parte francesa la que tiene plena responsabilidad por las primeras violaciones del acuerdo de 2013 sobre la exención de visados para los titulares de pasaportes diplomáticos». «Desde el primer momento en que se produjeron, estas violaciones fueron objeto de un comunicado oficial en el que se deploraban los hechos y se atribuía la responsabilidad a la parte francesa», concluyó.
