Rue20 Español/Rabat
Marruecos se erige como un ejemplo de dinamismo y riqueza cultural, promoviendo el diálogo intercultural gracias a su pluralidad, según afirmó el Ministro de Cultura y Comunicación, Mohamed Mehdi Bensaid, en una entrevista concedida a TV5 Monde.
Sus declaraciones tuvieron lugar en París, durante el Salón del Libro, donde Marruecos ostenta el título de invitado de honor.
«La fortaleza de Marruecos, en la confluencia de lenguas, identidades y continentes, reside en su apertura y capacidad para la coexistencia de múltiples identidades culturales dentro de un mismo espacio nacional», declaró Bensaid.
Diversidad lingüística como pilar de la política cultural
El ministro destacó la integración de la diversidad lingüística del país –árabe, amazigh, hasaní, francés, español e inglés– en la política cultural. Esta política busca garantizar el acceso equitativo a la cultura, independientemente de la lengua de expresión de los autores.
Un puente entre continentes en un mundo de tensiones
En un contexto global marcado por tensiones identitarias, Marruecos se posiciona como un puente cultural entre Europa y África. Bensaid subrayó cómo, desde el legado andalusí hasta la tradición gnawa, el Reino tiende puentes entre culturas, utilizando la cultura como herramienta para el acercamiento y la paz.
Apertura cultural y descentralización: claves de la política marroquí
Esta apertura se extiende a las culturas y lenguas del mundo, según el ministro. Además, destacó la descentralización de la acción cultural en Marruecos, con el objetivo de valorizar las particularidades regionales.
Finalmente, Bensaid reiteró el papel de Marruecos como punto de encuentro cultural entre África y Europa, considerando este pluralismo como una riqueza diplomática que fortalece los lazos de paz entre los pueblos.
