Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La FIFA ha desmentido categóricamente los rumores sobre una posible expansión del Mundial de 2030 a 64 equipos.
Fuentes oficiales de la organización, en declaraciones al medio Hesport, confirmaron que la propuesta no se ha discutido en el reciente Consejo de la FIFA y que el torneo se mantendrá con 48 participantes, tal como se acordó previamente para la sede tricontinental compartida por Marruecos, España y Portugal.
Esta aclaración llega tras la publicación de un informe en The New York Times que sugería que la idea de ampliar el número de equipos había sido planteada por el representante uruguayo, Ignacio Alonso, durante la reunión del Consejo del pasado martes.
Según el informe, Alonso argumentó que el centenario del Mundial, cuya primera edición se celebró en Uruguay en 1930, justificaría una expansión excepcional a 64 selecciones.
El artículo también mencionaba un supuesto interés del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en estudiar la propuesta.
Sin embargo, las fuentes oficiales de la FIFA consultadas por Hesport niegan la veracidad de estas informaciones, asegurando que el tema no se trató en la reunión.
La organización reitera su compromiso con el formato de 48 equipos, ya implementado para el Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México
La propuesta de Alonso, de haberse concretado, habría representado un nuevo aumento en el número de participantes, tras la reciente expansión de 32 a 48 equipos.
Un torneo con 64 selecciones presentaría desafíos logísticos considerables, incluyendo la complejidad del calendario, la cantidad de partidos y la infraestructura necesaria para albergar una competición de tal magnitud, especialmente en una sede compartida entre tres continentes, con partidos inaugurales conmemorativos planeados en Uruguay, Argentina y Paraguay.
La FIFA mantiene su enfoque en la organización del Mundial 2026 y la planificación del torneo de 2030, con la participación confirmada de 48 equipos.
La conmemoración del centenario del Mundial se llevará a cabo con partidos inaugurales en Sudamérica, honrando el legado de Uruguay como primer anfitrión de la competición.
