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Marruecos se posiciona como el cuarto destino más atractivo para la inversión minera en África, superando a gigantes tradicionales como la República Democrática del Congo y Zambia.
Este logro destaca el florecimiento del sector minero marroquí, impulsado por una infraestructura moderna, un marco legal sólido y una política proactiva en la explotación de sus recursos naturales.
Con una larga tradición minera, Marruecos ha cultivado una experiencia técnica notable, particularmente en la extracción de cobre y la producción siderúrgica.
Esta especialización se traduce en una mayor capacidad para atraer capital extranjero, especialmente de mercados clave como el canadiense, consolidando su posición en el panorama minero global.
El país cuenta con aproximadamente el 75% de las reservas mundiales de fosfato, lo que lo convierte en el principal productor mundial de este mineral esencial para la industria de fertilizantes.
Además, el cobre, el cobalto y el oro están adquiriendo un protagonismo creciente en la cartera minera nacional, contribuyendo a la diversificación y al atractivo del sector.
El robusto marco regulatorio marroquí juega un papel fundamental en este desarrollo. El Código Minero y sus textos de aplicación, supervisados por la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) en coordinación con el Ministerio de Industria, garantizan la transparencia y la seguridad jurídica en la concesión de permisos y licencias de explotación.
Actualmente, Marruecos alberga importantes proyectos mineros en desarrollo. Destacan los proyectos de cobre de Bouskour y Tizert, liderados por el grupo Managem, que buscan impulsar la producción nacional de este metal estratégico. Asimismo, la Compañía Minera de Touissit desarrolla proyectos en el yacimiento de Tighza y en otras zonas del país.
A pesar del favorable clima de inversión y la infraestructura de primer nivel, persisten desafíos, como la posibilidad de litigios jurídicos. Sin embargo, la estabilidad institucional y el compromiso del gobierno con la modernización del sector minero refuerzan el atractivo de Marruecos para los inversores internacionales, consolidando su posición como un actor clave en el panorama minero africano.
