Rue20 Español/Rabat
El ministro César Diesel Junghanns fue elegido hoy presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por tercera vez.
La decisión, tomada por unanimidad en sesión plenaria, marca la continuidad de Diesel al frente del máximo tribunal para el periodo 2025-2026. La propuesta para su nombramiento fue presentada por el ministro Víctor Ríos Ojeda.
Diesel, quien previamente presidió la Corte en 2021 y 2023, asume el cargo en medio de un contexto político donde se le considera afín al movimiento oficialista Honor Colorado. Esta designación consolida la influencia de dicho movimiento en puestos clave del poder judicial.
La votación, a diferencia de ocasiones anteriores, se realizó a viva voz. María Carolina Llanes fue designada vicepresidenta primera con cinco votos, tras la propuesta del ministro saliente Luis María Benítez Riera.
César Garay Zuccolillo ocupará la vicepresidencia segunda, elegido por mayoría. Los ministros Víctor Ríos y Manuel Dejesús Ramírez Candia votaron en blanco para las vicepresidencias, mientras que Garay se abstuvo en su propia designación, propuesta por Alberto Martínez Simón.
Tras su nombramiento, Diesel expresó: “Asumo la responsabilidad […] con la tranquilidad de contar con la asistencia de los vicepresidentes electos y de todo el pleno, teniendo plena conciencia de que las legítimas aspiraciones de igualdad, libertad, justicia y paz social solo podrán ser satisfechas en un estado de Derecho, cuya garantía final en cuanto al respeto a la Constitución, recae en nosotros”.
La integración de las salas de la Corte se mantiene sin cambios: Sala Constitucional (Diesel, Ríos, Santander), Sala Civil y Comercial (Garay, Martínez Simón, Jiménez Rolón), y Sala Penal (Llanes, Benítez Riera, Ramírez Candia).
Es importante recordar que la primera presidencia de Diesel en 2021 generó controversia, con la ausencia del ministro Ramírez Candia en la sesión como señal de protesta por la perceived influencia político-partidaria en la Corte. Si bien Diesel inicialmente contaba con el respaldo de Hugo Velázquez, posteriormente designado «significativamente corrupto» por Estados Unidos, su trayectoria ha demostrado una adaptación al panorama político, consolidando su posición dentro del movimiento Honor Colorado.
