18.8 C
Rabat
miércoles, junio 10, 2026

El indulto presidencial: ¿acto de clemencia o maniobra desesperada?

 

Rue20 Español/Uchda

El régimen en Argelia ha vuelto a hacer lo que mejor sabe: maquillar el desastre con gestos grandilocuentes. Esta vez, su herramienta es un indulto presidencial que abarca a 2,471 detenidos. Un acto que, en apariencia, busca proyectar magnanimidad, pero que, en realidad, no es más que un intento torpe de apagar el fuego con gasolina. Porque, claro, cuando un hashtag como «Manich Radi» (No estoy satisfecho) empieza a ganar fuerza, hasta los que presumen de ser leones en la selva política se convierten en gatos asustados.

- Anuncio -

Este régimen, que lleva décadas vendiendo su fortaleza como un castillo impenetrable, ha demostrado que su fortaleza es, en realidad, un castillo de arena. Con el viento de las protestas virtuales, su estructura empieza a tambalearse. Y no es para menos: mientras otros países de la región buscan soluciones con visión y proyectos concretos, Argelia sigue atrapada en una política de humo y espejos, donde cada movimiento parece sacado de un manual de supervivencia política del siglo pasado.

El indulto incluye a mujeres embarazadas, ancianos, menores y, por supuesto, a algunos detenidos por «ofensas al orden público». Qué casualidad que esto ocurra justo cuando las voces de descontento empiezan a resonar más alto. Porque si algo teme este régimen, es que esas voces se conviertan en un coro que no puedan acallar ni con todo el petróleo del Sáhara.

Pero no nos engañemos. Este indulto no es un gesto de buena voluntad. Es el pánico en estado puro. El miedo a que los jóvenes, esos mismos que el régimen intenta silenciar con promesas vacías, vuelvan a tomar las calles y den al traste con un sistema que lleva demasiado tiempo viviendo de la renta del pasado.

En el fondo, el régimen sabe que su tiempo se está agotando. Y lo que más gracia da (porque si no lo tomamos con humor, nos hundimos en el hastío) es cómo intentan aparentar fuerza cuando todo el mundo ve que están más cerca de caer que de mantenerse en pie. Al final, la historia no será generosa con los cabranat, porque si algo han demostrado, es que la clemencia no nace de la grandeza, sino del miedo a perderlo todo.

Mira nuestro otro contenido

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Anuncio

VIDEOS

Entradas populares

CONTINÚA LEYENDO