Beyuki: Hay que elegir el tiempo adecuado para plantear el tema de Ceuta y Melilla

"A mi juicio, no hay que forzar la agenda con este tema en la actualidad, lo que no significaría jamás una renuncia de abordarlo a medio y largo plazo"

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Rue20 Español/ Rabat 

 

Entrevistado por Toufiq Slimani

 

Compagina entre la experiencia, la reflexión y el análisis. Tiene una tremenda capacidad para analizar las relaciones hispano-marroquíes desde diversos enfoques. El hecho de vivir entre las dos orillas del Mediterráneo le facilita la tarea de analizar partiendo de la realidad. Así es el analista e Hispanista marroquí , Abdelhamid Beyuki (1961).

 

Beyuki tiene su propia visión del mundo hispano-marroquí. Tiene su análisis acerca de cuestiones sensibles como es el caso del Conflicto del Sáhara y las dos ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla. Es analista, novelista, militante y activista. Tiene más de 600 artículos de opinión publicados en la prensa española, marroquí y árabe.

 

En esta entrevista concedida al diario marroquí Rue20 Español, Beyuki analiza la nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el conflicto del Sáhara, las relaciones franco-marroquíes, las relaciones hispano-marroquíes y la táctica europea hacia el Magreb y África para garantizar su seguridad energética.

 

Tras los grandes logros diplomáticos de Marruecos tanto a nivel regional como internacional, sobre todo, tras la decisión española y alemana, y antes EE.UU, de respaldar el Plan de Autonomía para el Sáhara presentado por Marruecos, la nueva Resolución 2654 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas marca un camino más que favorable para Marruecos. ¿Cree que la nueva resolución mejora la del año pasado completamente o solo en algunos matices?

 

Sin duda, los grandes logros diplomáticos de Marruecos tanto a nivel regional como internacional han influido positivamente en la nueva resolución 2654 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el Sáhara. En diplomacia, la terminología y el enfoque y los matices son muy importantes, en estos términos la nueva resolución mejora con creces la del año pasado y opta claramente por el diálogo sobre la base de propuestas realistas, y no menciona ni de lejos el referéndum revindicado por el Polisario y Argelia, la resolución 2654 contó con el voto favorable de todos los miembros del Consejo de Seguridad, y solo la abstención de la Federación Rusa y Kenia, y el voto de este último se decidió en circunstancias confusas. Esta última resolución supone, a mi juicio, la antesala de la solución de este conflicto sobre el Plan de Autonomía para el Sáhara bajo la plena soberanía de Marruecos como única solución realista y posible. Desde luego, el reconocimiento de EEUU de la Marroquinidad del Sáhara, y el cambio de la posición de España y Alemania y otros países supusieron un enorme respaldo a la posición Marroqui.

 

Todo el mundo esparaba la decisión de Francia en plena tensión silenciosa con Marruecos, pero, al fin y al cabo, París optó por la prudencia y el pragmatismo votando a favor de la Resolución sin explicar su voto. ¿Cómo se puede entender la decisión francesa? Es una señal en busca de la reconciliación diplomática con Marruecos?

 

Es cierto que ha habido cierta expectación sobre la postura y el voto francés en esta última reunión del CS. La tensión silenciosa entre ambos países, algunos mensajes confusos de Francia y su acercamiento con Argelia han alimentado dudas sobre la posición francesa, algunos analistas pronosticaron incluso una posible abstención en el voto de Francia, aunque otros opinaban lo contrario, y así lo manifesté en varias declaraciones. Es impensable que Francia sacrifique sus intereses vitales y estratégicos con Marruecos, puede apretar pero sin romper la cuerda, a mi modesto juicio, no se trata de optar por la prudencia votando a favor de la resolución 2654, se trata más bien de recuperar terreno perdido con el desembarco americano en esta región reservada hasta hace poco tiempo para la influencia casi exclusiva de Francia, y también la preocupación de Francia por el cambio sustancial en la postura de países de mucho peso de la UE como es el caso de España y Alemania respecto al conflicto del Sáhara.

 

Las relaciones de Francia con Marruecos son muy sólidas y de vital importancia tanto para Francia como para Marruecos, aunque necesitaban desde hace tiempo una redefinición. A mi modesto juicio, Francia empieza a entender que el Marruecos de hoy no es el Marruecos del pos protectorado, y eso precisamente ha sido el mensaje sutil de la diplomacia marroquí a su aliado histórico. Dentro de este contexto donde hay que explicar el voto francés a favor de la resolución 2654, se puede entender como una señal en busca de reconciliación y un mensaje tranquilizador.

 

Se dijo que Marruecos es una isla en el Magreb. Pero las nuevas turbulencias regionales y mundiales han demostrado que Marruecos no es ninguna isla: se ve afectado por los problemas geopolíticos. 

 

Marruecos sigue siendo el país Magrebí más estable y fiable para la UE y EEUU, es un  aliado estratégico en materia de seguridad, y cada vez más influyente en África, también es un socio económico muy prometedor; quizás por estos elementos ha sido considerado como una isla en el Magreb viendo la situación de los demás países del norte de África, y a mi juicio, estos factores siguen siendo la baza fuerte de Marruecos pero no le eximen de los problemas geopolíticos y de los efectos de la devastadora crisis energética provocada por la guerra en Ucrania y demás consecuencias de la misma, y dentro de este contexto ha recuperado Argelia cierto protagonismo e influencia en sus relaciones con algunos países de la UE como Francia e Italia; pero lo cierto es que estos efectos, en parte negativos para Marruecos, no han sido suficientes para debilitar las fuertes relaciones estratégicas de Marruecos con la UE. 

 

Es verdad que Argelia consiguió mantener a Italia y Francia en la zona gris respecto al Sahara a cambio del suministro de energía, pero no consiguió un cambio en sus posturas respecto al conflicto del Sahara, unas posturas que se mantienen igual como estaban, aparentemente neutrales pero más próximas a la Tesis de Marruecos. 

 

En cambio, Marruecos ha conseguido un cambio de 180 grados en la postura de España y de otros 10 países más miembros de la UE, además de EEUU.

 

En una entrevista en octubre de 2020, me dijo que Marruecos es más importante para España que Argelia. Tras dos años, usted acertó. En plena crisis energética España optó por Marruecos. ¿Hemos dejado atrás el síndrome de las crisis cíclicas o todavía no? 

 

La importancia de Marruecos para España no es un descubrimiento. Históricamente, Marruecos ha estado presente en la política española, y no me refiero solo a la política exterior, sino también a la política interna, hace siglos que Marruecos está presente en la política interna de España, volvió a serlo antes, durante y después del Protectorado. La misma Guerra Civil española no se puede entender sin Marruecos, y siguió presente en la Transición española y la vuelta oficial de la Monarquía de los borbones a España. 

 

Marruecos tiene un valor estratégico monumental para España por razones geográficas, económicas y de seguridad; y a pesar de algunos factores que motivaron el roce entre ambos países, siempre mantuvieron un alto nivel de colaboración, sobre todo en materia de seguridad, y posteriormente en lo económico y comercial.

 

España hoy es el primer socio comercial de Marruecos, y a pesar de las crisis cíclicas que han marcado la vecindad de ambos países, las relaciones bilaterales no dejaron de consolidar y crecer superando las dificultades motivadas por la disputa de la soberanía sobre Ceuta y Melilla y los islotes. 

 

No es un sermón diplomático la afirmación de los sucesivos gobiernos de España que son dos países vecinos condenados a entenderse. 

 

En realidad, España sabía desde hace tiempo que su prioridad es Marruecos y no Argelia, intentaba mantener un equilibrio en sus relaciones con Argelia sin perder de vista la prioridad de sus relaciones con Marruecos, una visión que empezó a desarrollarse con el primer presidente del gobierno socialista Felipe González, y la que continuó el Presidente José María Aznar del PP, y llegó a cuajar como opción estratégica de Estado con el presidente Socialista José Luis Rodríguez Zapatero; y finalmente acabó con el actual presidente el socialista Pedro Sánchez resolviendo el mayor escollo de estas relaciones reconociendo la soberanía de Marruecos sobre el Sahara marroquí. 

 

En realidad, los poderes económicos en España y la misma derecha española estaban desde hace tiempo por esta opción, ex ministros del PP, empresarios y muchos varones del PSOE abogaban desde hace tiempo por apoyar Marruecos, incluso algunos lamentaban no haberlo hecho antes de EEUU. 

 

A mi juicio, el paso dado por el Gobierno español reconociendo la soberanía de Marruecos sobre el Sahara, aunque tarde, ha sido la más acertada y beneficiosa para España, es una decisión irreversible y de Estado aunque cambie el color del próximo gobierno, es una decisión que marcará las nuevas relaciones entre ambos países, facilitará su desarrollo y estabilidad, y acabará con las crisis cíclicas entre ambos países. 

 

A mi modesto juicio, los beneficios de España de normalizar las relaciones con Marruecos reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sahara no son ni más ni menos importantes que el suministro del Gas Argelino, sencillamente, es una prioridad geoestratégica y de interés económico que promete las relaciones con Marruecos. 

 

Dicho esto, España y Argelia volverán pronto a recuperar sus relaciones, y más pronto lo recuperarán con un gobierno de derechas.    

 

Se dice que Francia está condenada por el momento a satisfacer las ambiciones de Argelia por la crisis energética. ¿El gas argelino es más importante hoy para Francia que Marruecos o hay otros factores y otras lecturas a tomar en consideración?

 

No creo que el gas argelino sea más importante que Marruecos, pero sí es prioritario en este momento para Francia para resolver sus problemas energéticos; y en cierta medida presionar a Marruecos en momentos difíciles para Macron, y en un contexto internacional y regional cambiante y muy complicado, Francia pierde influencia en África a favor de otras potencias tanto aliadas como no, los ejemplos de Mali y Burkina Faso y otros países africanos son suficientes para entender las dificultades de Francia.  

 

Las relaciones de Francia con Marruecos son muy sólidas y de vital importancia tanto para Francia como para Marruecos, pero necesitaban desde hace tiempo una redefinición. También Francia debe entender que el Marruecos de hoy no es el Marruecos del pos protectorado, y eso precisamente es el mensaje sutil de la diplomacia marroquí a su aliado histórico. 

 

No creo que ambos países vayan a tirar más de la cuerda, y España no puede sustituir Francia para Marruecos, ni Argelia puede sustituir Marruecos para Francia.   

 

Nasser Bourita dijo la semana pasada que la próxima Reunión de Alto Nivel hispano-marroquí se celebraría a principios de 2023. Su homólogo español José Manuel Albares subrayó que están buscando una fecha por la presión de la agenda diplomática. Si es así. La reunión tendrá lugar a unos meses de las elecciones legislativas en España. ¿Cree que la cumbre habría tenido mucha más importancia si se hubiera celebrado este año? 

 

El aplazamiento de la reunión de Alto Nivel hispano-marroquí responde a agendas internas, sobre todo la Española. El presidente Pedro Sánchez tiene dificultades en la coalición de su gobierno, está pendiente de aprobar los presupuestos del 2023 y necesita de los votos de sus aliados independistas en Cataluña y el País Vasco (ERC y BILDU), y siendo la primera reunión de Alto Nivel después de la larga crisis entre ambos gobiernos se esperaban acuerdos muy considerables y resonantes, lo  que puede perjudicar a los planes de Pedro Sánchez  internamente, también quedan algunos flecos por resolver antes de la reunión tan esperada. 

 

Incluso me atrevo a pronosticar que la llamada presión de agenda que alegó el Ministro Albares nos llevará a fechas después de las próximas elecciones en España que aspiran los socialistas ganar con mayoría suficiente con el Movimiento SUMAR liderado por su actual vicepresidenta Yolanda Díaz con posiciones más moderadas de la marca Podemos.

 

Una vuelta del PP al Poder invitaría a la inquietud y preocupación. ¿En relación con el Sáhara, Alberto Núñez Feijóo seguiría los pasos de Sánchez o tendríamos que ser cautelosos?

 

En materia exterior y especialmente en relación con Marruecos, la posición española a favor del plan marroquí de autonomía en el Sahara es irreversible. Feijóo no anunció hasta hoy su intención de revocar la posición de España. El poder económico en España y la derecha en general no se manifiesta contra el fondo de la nueva posición española, quizás algunos sectores consideran necesario sacar más beneficios de la misma, quizás lo intentará el PP si llega al próximo gobierno, y por ello sí hay que ser cautelosos y ganar tiempo en profundizar más las relaciones económicas y otras.

 

España y Marruecos están obligados a abordar la cuestión de Ceuta y Melilla. Mirar hacia otro lado no lleva a ningún lado. Solo alimenta las crisis cíclicas. ¿Cuál es la mejor receta para salir de este impasse impuesto por la historia, geografía y vecindad?

 

Ninguno de los dos países puede mirar hacia otro lado en la cuestión de Ceuta Y Melilla, y ambos gobiernos son conscientes de ello, pero es una cuestión arrastrada durante siglos, compleja y difícil, y no existe una receta mágica para resolver semejante disputa que no sea elegir el tiempo adecuado para plantear este tema. A mi juicio, no hay que forzar la agenda con este tema en la actualidad, lo que no significaría jamás una renuncia de abordarlo a medio y largo plazo.

 

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