El presidente argelino. Un hombre enfermo de odio hacia Marruecos y los marroquíes

El presidente argelino "transgrede" otro nivel al atacar abiertamente a la monarquía marroquí

0

 

RUE20 ESPAÑOL / RABAT

En la entrevista concedida a la revista francesa «Le Point», el presidente argelino Abdelmajid Tebboune acaba de «transgredir» otro nivel al atacar abiertamente a la monarquía marroquí, afirma el politólogo Mustapha Tossa.

Esto ilustra el grado de «ceguera política de un presidente ficticio, inventado de la nada por un ejército acorralado y desesperado y que se encuentra donde está sólo para cumplir la misión de desviar la atención hacia un enemigo exterior», sostiene Tossa en un análisis titulado «Tebboune, ،la farsa en el poder!»

A ojos del analista, esta salida del presidente argelino no es más que un intento de «ganar tiempo y tratar de desinflar las frustraciones».

«La salida de Tebboune sobre el Rey Mohammed VI, si bien viola todas las reglas del decoro diplomático, de todos modos ajeno a su cultura y educación, también refleja la potencia del golpe que el régimen argelino acaba de sufrir en la desventura del líder de los separatistas del polisario», señala Tossa en este análisis publicado en el diario digital “Atlasinfo”.

Con respecto a Marruecos, añade el analista, el presidente argelino sigue siendo fiel a su «odio legendario» contra este país, que se ha convertido en un rasgo característico de su temperamento.

«Sabíamos que el presidente Buteflika estaba enfermo de sus celos mórbidos hacia Marruecos, hoy nos encontramos con Tebboune, un hombre que respira la detestación atávica de Marruecos y los marroquíes en todos sus gestos», destaca.

Para el politólogo, Tebboune es «cualquier cosa menos un político» y «menos aún un hombre de Estado».

No es ni más ni menos que uno de los muchos apparatchiks de inteligencia limitada que pululan por la administración argelina y a los que las circunstancias políticas excepcionales han ofrecido un destino presidencial, mientras que estaba destinado a pasar toda su vida en el anonimato, observa el autor del artículo.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.